martes, 10 de febrero de 2015

Festivales de Música

Marruecos es un país amante de la música y que realiza diferentes festivales durante el año, que junta a su gente a disfrutar del ambiente y de los diferentes sonidos de sus típicos instrumentos.

Si te gusta la música y quieres venir a Marruecos a disfrutar de uno de sus típicos festivales de Música, aquí os dejamos los principales del año.

Festival de cultura Asilah (agosto)
Un momento de mezcla cultural : El festival cultural de Asilah se efectua en esta localidad del norte de Marruecos, y reúne cada año un gran número de pensadores, investigadores académicos y artistas-pintores de diversos países. 

Festival de las Músicas populares d' Agadir (julio)
Es la ciudad de Agadir la que da cobijo a este festival de las músicas populares y nómadas. Una cita auténtica que pone en valor las músicas y las tradiciones en forma de canción del Marruecos profundo, y plural: Ahwash de los pueblos de montaña, Rway' s (músicos poetas ambulantes de Souss y del Atlas), Lâabate (cantantes) de Taroudant, Ganga (Gnaoua berbefonos de los campos), músicos nómadas del Sur de Marruecos.
Esta cultura hace una rica mezcla de música, poesía, hechos de sociedad y espiritualidad. Para apreciarla mejor, se realizan conferencias así comoproyecciones de películas relacionadas con los temas desarrollados en el festival. Y para más los mas jóvenes, talleres de iniciación a las artes de los espectáculos. 
En la encrucijada de todas estas influencias, Agadir se impone como  El Pueblo del Festival, es el lugar de convergencia de todas las manifestaciones. Dotado de un campamento nómada al borde del océano, haciendo frente a una gran escena , es el teatro de conciertos y de espectáculos únicos. 


Festival de los Artes Populares de Marrakech (junio) 
Cada año en junio, la ciudad de Marrakech vibra al ritmo de su Festival folklórico, que se realiza en el marco imperial del Palacio El Badii, este palacio suntuoso con el que el inmenso tribunal es recubierto con alfombra y con decorados tradicionales a las mil y una noches, está listo para acoger a músicos, a cantantes, a bailarines, a todos los nacidos del mundo del arte y de la tradición popular en Marruecos; sin olvidar los millares de espectadores dispuestos a saborear  estos grandes momentos. Encontramos allí  a los bailes rituales del Atlas, y a los de origen sahariano como "Dekkah" y "Guedra", o también a "los bailes rituales de los Gnaouas, ceremonias místicas herederas de los cultos animistas de la África negra.

Festival de Música Gnaoua de Essaouira (junio) 
Este acontecimiento tiene por objeto reunir las mejores formaciones de la Música Gnaoua, así como una multitud de grupos de Jazz americano y europeo. Este espectáculo salió a la luz por primera vez en 1960, fue tal  su revelación que en seguida, este festival tomó su sitio entre los grandes espectaculos mundiales. 

Festival de las Músicas Sagradas del Mundo de Fès (mayo / junio)  
Fès, capital espiritual del país realiza cada año este festival bajo el tema de la universalización, este acontecimiento nació en 1994, y ha adquirido en la actualidad un aura internacional. 

Festival de Jazz de los Oudayas (Rabat-octubre)
Reflejando perfectamente las ambiciones de la colaboración euromediterránea y teniendo como objeto principal el desarrollo lo que se llama hoy el Jazz europeo, permitiendo si llega el caso, la abertura de la escena a los músicos de jazz marroquíes cuya música sincopada esta anclada profundamente a las tradiciones milenarias del Magreb. 

Festival Internacional de la Película de Marrakech (septiembre)
Nacido en 2000, Este acontecimiento solemne permite, más allá de su impacto sustancial sobre los planes económicos y turísticos, la creación no sólo una plataforma de encuentros, de intercambios y de diálogo sino que sirve de reunión para todos los que hacen y gustan el séptimo arte. El festival es organizado por la Fundación del festival internacional de la película de Marrakech y presidido por SAR el príncipe Moulay Rachid.

domingo, 8 de febrero de 2015

Marrakech, La ciudad Roja

Marrakech, la famosa ciudad Roja de Marruecos, quizá la ciudad más visitada de Marruecos, un lugar donde los viajeros viven la magia de esta bella ciudad que mezcla su antigua medina con su vibrante ambiente junto con la elegancia de la ciudad nueva.


Una ciudad inicio de muchas de nuestras rutas, porque todo viajero, quiere pasar un par de días en esta ciudad. Marrakech es una misteriosa ciudad que te engancha, pasear por sus laberínticas calles del zoco, vivir la magia del contraste durante las diferentes horas del día en la Plaza Jemma el Fna siempre vigilada por su bella Kuoutobia, disfrutar de su artesanía, de su gente y de las bellezas fotográficas que esta ciudad nos brinda.
  

Marrakech ofrece dos mundos totalmente distintos dentro de una misma ciudad, aunque es cierto, que la gran mayoría de nuestros viajeros, prefieren sin duda, pasar sus días dentro de su parte antigua y amurallada, la medina de Marrakech. Una de las medinas más bonitas de Marruecos donde te transportas a una época medieval, donde parece que el tiempo se haya detenido, por ello es declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Pero sin duda, aparte de su famosa plaza, lo que a todos los viajeros les engancha, es su zoco de laberínticas calles llenas de pequeñitas tiendas donde encontrar todo lo típico de Marruecos, lámparas, bolsos, plata, alfombras, sandalias de piel, artesanía... todo lo que buscas, lo encuentras en el zoco. Pero lo realmente bonito, es perderse por sus coloridas calles, que van a parar a pequeñas plazas donde encuentras pequeños mercados de frutas o especies y seguir por otras de sus calles donde el techo de caña deja pasar algunos rayos de sol que te invitan a adentrarte a este mundo diferente, un mundo auténtico del país que estamos visitando. No hay que sentir miedo al pasear por estas calles, porque su gente es hospitalaria y lo único que puede que te moleste, es su persistencia por que les compres alguna de sus piezas de su tienda, pero nada más. Vale la pena, recorrer este bohemio zoco, donde encontrarás cientos de oportunidades donde sacar tu cámara para fotografiar todo aquello que veas, porque todo, te llamará la atención por ser un lugar único en Marruecos. Descubre las recetas milenarias realizadas con remedios naturales que curan todas las enfermedades, o no te pierdas la oportunidad de conocer las especies típicas de la comida marroquí en uno de sus puestecitos, una compra que todos los viajeros siempre realizan a precios realmente económicos. Pasea por la medina, misteriosa porque debajo de viejas fachadas en sus estrechas calles, encuentras lugares mágicos y realmente bellos como son algunos de sus riads, que al entrar, nunca hubieras imaginado desde fuera encontrar algo así, esto es la magia de la medina, que debes estar atento y no dejarte llevar por el aspecto exterior, porque lo bello, esta realmente en el interior de sus calles.


Al finalizar tu jornada después de pasear por el zoco, te recomendamos subir a una de las famosas terrazas que dan vista a la Kuotobia y Plaza Jemma el Fna y simplemente disfruta de la vista, siente como el ambiente va cambiando a medida que cae el sol, siente y vive el momento de ver el atardecer con estas espectaculares vistas de Marrakech mientras saboreas un delicioso té a la menta, un momento especial del día.... simplemente siente lo que te rodea y disfruta el momento.


Comenzamos un nuevo día por la ciudad de Marrakech, después de vivir y sentir la magia de su zoco y su famosa plaza, os invitamos que visitéis otros lugares de parada obligatoria como son las Tumbas Saadíes, el Palacio de El Badi, la Madrassa BenYoussef, el Palacio de la Bahía, la Kuotobia y sus jardines,  los Jardines Majorelle.... infinidad de lugares donde pasar tu jornada y disfrutar de la arquitectura tan característica de esta ciudad.


Para los viajeros que desean visitar la zona nueva de la ciudad, conocida como la Ville Nouvelle, construida en la época colonial por los franceses, encontramos grandes edificios, la famosa Avenida Mohamed V, el gran casino de Marrakech, la Opera, la famosa estación de trenes y si nos alejamos del centro de la ciudad, encontraremos su famoso Palmeral, lugar residencial donde encontraremos lujosos chalets y recintos hoteleros.


La diferencia entre la medina y la zona nueva de la ciudad, no solo cambia en su arquitectura, sino en su ambiente, dejamos a un lado el lado conservador de la medina, para encontrarnos el lado moderno, donde veremos a su gente vestir de un estilo más moderno, sin chilabas, sin velos... con un estilo más occidental. Por ello encontramos tiendas como de grandes marcas, donde los marroquíes realizan sus compras.


Marrakech, una ciudad de contrastes arquitéctonicas y culturales, pero unidas por la misma belleza, por el mismo bello color rojizo y atardecer, por el mismo canto al rezo que se oyen por toda la ciudad, un lugar donde solo sentarse a contemplar lo que ves, te hará sentir!
Sin duda, Marrakech es parada obligada en tu viaje a Marruecos!

Costumbres y Tradiciones de Marruecos

Marruecos es un país africano con una población muy joven, la mayoría de sus habitantes, alrededor del 70%, son menores de 30 años. Siendo en total 26 millones de personas.

Tiene muchas costumbres tradicionales que en otras partes del mundo pueden resultar muy curiosas. Por ejemplo si una turista occidental gusta de usar ropas ligeras tendrá que hacer una excepción cuando llegue a Marruecos y mucho más si intenta ingresar a una mezquita. 

Marruecos es un país lleno de tradiciones y costumbres debido a la influencia cultural que tiene, africana, árabe y mediterránea. Una de las costumbres más arraigadas es la del consumo de té. Se toma esa infusión a toda hora y es común compartir la bebida con invitados, huéspedes e incluso con los visitantes de tiendas. Es una señal de hospitalidad aunque, por las altas temperaturas que hay en algunas zonas del país, también se hace para evitar la deshidratación. Con respecto a esa hospitalidad demostrada al compartir el té incluso con extraños, cabe destacar que tanto en Marruecos como en el mundo árabe un huésped será siempre bien recibido, incluso aunque se trate de una persona que apenas se conoce, en ocasiones también se le invita a comer.


En el saludo los marroquíes son más formales en las situaciones sociales que la mayoría de los occidentales. En el saludo se suele preguntar por el estado de salud y bienestar de todos los miembros de la familia. Siempre salude con la mano derecha, ya que la izquierda es tradicionalmente considerada impura. Besar en las mejillas se práctica entre los miembros del mismo sexo, sobre todo si son amigos, pero no de debe realizar entre sexos opuestos a no ser que la otra persona sea muy conocida.

Asimismo, a la hora de la comida un hombre que no es de este país se sorprenderá ante la abundancia, por lo cual no será de mala educación dejar la comida en el plato. Y cuando el visitante es invitado a una cena de una familia marroquí deberá lavarse las manos y no deberá probar bocado alguno sin antes oír la oración que hará el dueño de la casa.


Otro punto importante en las costumbres es que hay que quitarse los zapatos al ingresar a un hogar.
El ingreso a las mezquitas en Marruecos y en el mundo árabe en general no está permitido a los “infieles”. Es decir, solo los musulmanes pueden ingresar a las instalaciones. Sin embargo hay ciertos lugares que si son de libre acceso, como la Mezquita de Hassan II en Casablanca.


Es común ver en las calles a hombres tomados de la mano, esto es señal de amistad ya que al no estar permitido las demostraciones públicas de afecto entre un hombre y una mujer musulmanes, los hombres entonces demuestran amistad mediante el contacto físico.

Cuando se visitan los mercados, tiendas y otros lugares para comprar recuerdos y artesanía, es común regatear los precios. De hecho a veces es necesario hacerlo debido a los precios elevados de ciertos artículos. Es común además que los productos no tengan el precio marcado, esperando de por si que las personas empiecen a regatear. Además en la cultura árabe es un acto social muy común, de hecho si se acepta de buenas a primeras el precio que plantea el vendedor, éste puede llegar a enfadarse. Lo usual es proponer un precio mucho más bajo y desde esa base acordar un precio más equilibrado que beneficie a ambas partes.


En algunos restaurantes del país el consumo de alcohol está permitido y se sirven bebidas alcohólicas. Sin embargo no es la regla general y el visitante debe entender este aspecto. Los restaurantes no están obligados a vender alcohol obligatoriamente y es de muy mal gusto consumirlo en la vía pública o andar por las calles con unos tragos de más. El respeto es fundamental para disfrutar la estancia en Marruecos.

Otra costumbre que ha pasado de generación en generación es referida a las mujeres, quienes deben llegar vírgenes al matrimonio y por ello están prohibidas las relaciones pre matrimoniales. El matrimonio es una unión obligatoria para las relaciones amorosas que quieren escapar del silencio y los reproches de la sociedad, así también la familia es demasiado importante para las marroquíes.
Tal vez incluso en mayor medida que en otras culturas, la familia es absolutamente sagrada en Marruecos. La admiración y el respeto por los ancianos se suman al lugar de prioridad que tienen los niños en el hogar. Por supuesto que los núcleos familiares suelen destacarse por la unión y la fraternidad, siempre liderados por los hombres, seguidos por las mujeres, que en las últimas décadas han ganado algo de terreno en la sociedad, pese a las costumbres musulmanas de antaño, relacionadas con la discreción, la reserva y la moderación con respecto a la presencia femenina en el día a día de la vida cotidiana. En ese sentido, las ancianas son las mujeres con mayor poder de decisión en las familias.


La celebración del "Aqiqa"(Bautizo Marroquí), o el séptimo día del nacimiento del bebé, es un festival que es de particular importancia en la vida social y familiar, los preparativos para recibir a los recién nacidos varían de una región a otra del pais.

Siendo un país mayoritariamente joven, los ancianos son bien considerados debido a su escasa presencia en los hogares y muchas veces son las cabezas de las familias, en ese aspecto el valor de la mujer también cobra un realce en las familias.


Aunque no se espera que los no musulmanes ayunen durante el Ramadán, se considera de buena educación comer, beber y fumar en lugares privados, o por lo menos lejos de la mirada pública. En cualquier momento del año, pero especialmente durante el Ramadán, mostrar respeto tanto en la vestimenta y el comportamiento si está cerca de una mezquita.

Fotografiar una mezquita suele ser aceptable, siempre y cuando usted no está demasiado cerca del interior o fotografíe a la gente rezando. Estas y otras costumbres son necesarias conocerlas para aquellos que planean una vista hacia el continente africano, para así poder llegar hasta Marruecos y poder acercarse un poco más a sus tradiciones y costumbres.

Que hacer en Marruecos
  • Como en cualquier país donde la cultura es diferente, es necesario adaptarse a las costumbres locales. Es el éxito del viaje, su integración en el país. La mayoría de los marroquíes son amables. Si usted muestra respeto por su cultura, tendrá mucho ganado.
  • Comer con la mano derecha. Si tiene que compartir mesa con marroquíes, recuerde utilizar la mano derecha ya que la mano izquierda es considerada impura, ya que se utiliza para el aseo intimo.
  • Acepte invitaciones a tomar el té. Ésta es la mejor manera de simpatizar con los marroquíes. Pero tenga cuidado ya que suele utilizarse como táctica para venderle algo de la tienda y puede verse involucrado en una situación embarazosa.
  • Quítese los zapatos al entrar en una casa. Normalmente a las casas se suele entrar sin zapatos, fíjese si al lado se encuentran los zapatos de los inquilinos. Es mejor preguntar al dueño de la casa si prefiere que nos descalcemos. Las casas marroquíes suelen estar llenas de alfombras y puede molestar que las pisemos con nuestros zapatos.

Que no hacer en Marruecos
  • No intente entrar en las mezquitas. Solo hay unas pocas mezquitas en todo el país en las que se permita la entrada a los no musulmanes, asegúrese antes de entrar en una, que se le permita la entrada.
  • No  tome fotografías de una persona sin pedirle permiso. En algunas zonas de Marruecos suelen ofenderse si se les toma una fotografía sin permiso, sobre todo si la fotografía es a una mujer o incluso una niña. Pida permiso antes de hacer la foto, ya que puede verse envuelto en una situación desagradable.
  • No de dinero a los niños mendigos. Es muy importante que no de dinero a niños mendigos, ni siquiera bolígrafos ni caramelos. A pesar de que esta muy de moda entre los turistas dar caramelos, bolígrafos y dinero a los niños esta conducta es MUY PERJUDICIAL para ellos, ya que estamos fomentando que los niños falten a las escuelas y su lugar dediquen a mendigar por las calles. La educación es gratuita en el país y todos los niños deberían de estar escolarizados, aunque muchos de ellos al ver que pueden conseguir dinero y golosinas de una manera rápida fuera del colegio, abandonan las clases para perseguir turistas.
  • No rechace una invitación a tomar el té. Negarle un té a un marroquí puede ofenderle. Tenemos que tener mucho tacto a la hora de hacerlo.
  • No discuta de temas sobre el rey o la religión. Intente no hablar de política ni de religión y las drogas
  • No Coma con la mano izquierda. Es considerado impuro porque se utiliza tradicionalmente para limpiar sus partes íntimas. Solo debe evitar usarla cuando está comiendo sin cubiertos, de la manera tradicional marroquí.
  • No use ropa provocativa. Especialmente las mujeres y sobre todo si va visitar los alrededores de lugares sagrados (templos, mezquitas ...). Es recomendable vestir discreto para no ofender. Los marroquíes no están acostumbrados a que las mujeres vayan ligeras de ropa. lo cual puede ocasionar muchas miradas y situaciones incomodas.
  • Fotografiar los puestos de control fronterizos, militares, policiales o instalaciones aeroportuarias está estrictamente prohibido.


martes, 16 de diciembre de 2014

Tatuajes de Henna en Marruecos

La Henna marroquí es una tradición popular en Marruecos que es usada por las mujeres de todas las edades. Se utiliza generalmente en ocasiones especiales, como bodas, fiestas y circuncisiones marroquíes, las mujeres tiñen de henna las manos y los pies. Es un tatuaje temporal aplicado a la piel en forma de pasta hecha de polvo de color marrón. Muchas mujeres también se aplican henna por todo el cuerpo y también en el pelo en los Hamman, una vez a la semana. Tiene un olor particular y debe dejarse sobre la piel para que seque durante varias horas para lograr resultados más oscuros y más duraderos. 
 
 
Se cree que el tatuaje con henna se originó en el Medio Oriente, probablemente en Egipto. Existe evidencia arqueológica de momias de 5,000 años de antigüedad, cuyas uñas de los pies están cubiertas de henna. Para los Egipcios se usaba con propósitos medicinales, como tratamiento para la inflamación e infecciones de hongos, como astringente para parar la diarrea o como cura para mordeduras de serpientes y escorpiones. El henna también era parte de un ritual funerario para preparar el cuerpo en su viaje a la eternidad, ya que su aplicación facilitaba la travesía.
 
Los tatuajes de Henna para la cultura marroquí no son una decoración estética de la piel, es mucho más que eso. Los símbolos que se dibujan tienen un significado y a menudo se utilizan para proteger del mal de ojo, la brujería o para la fertilidad. Estos patrones contienen un poder conocido como el Baraka. El baraka se utiliza para protegerse de las enfermedades y el mal de ojo. Estos motivos aparecen en todos los aspectos de la tradición artesanal bereber, como la cerámica, cuero y textiles, por no hablar de todo tipo de adornos personales.
 
 Los diseños bereberes incluyen números mágicos, cuadrados mágicos, versos del Corán, escritura árabe, formas geométricas (triángulos, cuadrados, cruces, estrellas de ocho puntas, estrellas de seis puntas, espirales, círculos y rombos), así como patrones que representan las plantas, flores, seres humanos, y partes del cuerpo como los ojos y las manos. Los números impares son también importantes para los diseños bereberes y, a menudo se incorporan en los tatuajes.
 
 
No puedes venir a Marruecos y volver a casa sin tu "tatto de henna".
 
Saludos AMIGOS VIAJEROS!!

martes, 9 de diciembre de 2014

Disfruta del relax de un buen Hammam en Marruecos

AlíMa Tours, siempre recomienda a sus viajeros, rutas alternativas en las que no solo puedan conocer lo más turístico del país, sino también, tener la posibilidad de adentrarse a lugares más locales, mezclarse con su gente y descubrir sus costumbres y cultura.
 
Una de las costumbres más típicas y fieles de nuestro país, practicada tanto por los hombres como las mujeres, es cuidar su piel a través de los típicos Hammams. Por ello, siempre recomendamos a nuestros viajeros, que no pueden irse de Marruecos sin probar esta experiencia. Estas sensaciones, son las que al fin y al cabo, nos quedan de nuestros viajes, porque estas experiencias donde adentrarse a la cultura del país, es el motivo y la razón de porque existen los viajes, por lo menos para nosotros.
 
No será difícil poder disfrutar de un buen hammam, ya que todas las ciudades tienen infinidad de estos baños árabes, donde separados entre mujeres y hombres, su gente lo tiene como una tradición, donde se encuentran, hablan, además de cuidar y limpiar su piel. Es tan importante para la cultura de Marruecos este servicio, que incluso muchos de ellos, están subvencionados por el estado.
 
Cada barrio de la ciudad, tiene su propio hammam, donde se dirigen los vecinos y familiares de ese barrio. La entrada en muchos de estos centros, no pasan del euro. Para ellos, es su centro de reunión y belleza, donde pueden exfoliar su piel, aprovechar los beneficios de la sala de vapor y realizarse baños de agua caliente y fría. Para ellos, más que una actividad íntima y personal, es como algo social, mientras ser realizan los baños de agua, realizan sus charlas y bromas entre los baños de vapor.
 
Para nuestros viajeros que quieran probar esta maravilla para la piel, tienen 2 opciones, asistir a un hammam público de cualquiera de los que podremos encontrar en las ciudades de Marruecos, o si deseáis disfrutar de la experiencia, pero en un ambiente más íntimo, podréis realizarlo en cualquier hammam de los riads u hoteles en los que os alojéis o en sitios más destinados a viajeros. Las diferencias es que en los hammams públicos, no vas a encontrar profesionales que hablen idiomas ni que te hagan la preparación en la piel, masajeándote con el producto exfoliante, ya que es un sistema "sírvete tu mismo", por el contrario, los hammams profesionales y más enfocados al turismo, encontraréis siempre un profesional que te atenderá en todo momento y el se encargará de realizarte las diferentes fases y con los productos correspondientes. Del mismo modo que la arquitectura y ka higiene, tampoco tienen nada que ver entre unos y otros. Pero esto ya es decisión de nuestros viajeros y de lo que realmente quieren sentir y vivir.

 
El sistema del Hammam consiste en introducirse en el interior de un baño lleno de vapor de agua, donde los poros de la piel se abren, aprovechando el profesional que te atenderá, usará un guante de kessa para expender por todo tu cuerpo el jabón negro, hecho a través de productos naturales como el eucaliptos, un jabón que te ayuda a suavizar la piel para prepararte para la exfoliación. Después de unos minutos, te echarán agua por todo tu cuerpo para quitare el jabón negro y seguidamente usarán la arcilla, como mascarilla corporal, milagrosa ya que te nutre y suaviza la piel, como nunca te la habrás notado.
 
Este proceso, hay que probarlo una vez en la vida, para saber lo que es y para sentir la suavidad extrema que se te queda en la piel.

martes, 21 de octubre de 2014

Khamlia "El pueblo de los Negros"

El pueblo de Khamlia, conocido como "El pueblo de los Negros", esta situado al Sur-este de Marruecos, junto a las infinitas dunas del Erg Chebbi. Este poblada proviene de Malí, Sudán y Senegal, cuando fueron traídos a Marruecos como esclavos. Durante años, hemos podido encontrar una fusión cultural entre árabes, tribus sub-saharianas y berebers. Hoy día la mayor tribu son los Bambaras, también llamados los Gnawas, como también se conoce su peculiar estilo de música.
 
 


Hace años, estos habitantes se ganaban la vida en los campos de cultivo y oasis, para los agricultores de mayor estatus económico, pero con el paso de los años, este pueblo se hizó famoso, no por sus cultivos, sino por su arte, por su música y su gran hospitalidad con todo aquel que se acerca a escucharles.



En nuestras rutas por el desierto de Merzouga, una de las paradas obligadas, es visitar el pueblo de Khamlia, donde sus gentes nos invitan a su delicioso té y cacahuetes y nos hacen una demostración de su peculiar música, la música Gnawa, siendo originaria del africana Sub-Sahariana.

 
Un estilo de música que se mezcla entre sus lenguas árabes y beréberes mientras realizan su típico baile Gnawa. Un estilo de música que se ha hecho muy típico en Marruecos, en el que podemos disfrutarlo en los festivales de música más importantes del país.
 

Para ellos, la música es una forma de dar gracias a dios por la libertad de su esclavitud, para curar enfermedades, como ayuda sociopsicológica,,,,la música para este pueblo, es todo. 


Recomendamos a todos los viajeros que vayan a Marruecos, en especial al Sur, se dejen caer por este pequeños pueblo de 150 habitantes, donde disfrutar de su gente, su música y su gran hospitalidad. Un lugar donde podrás sentir su cultura y sus raices. Un lugar cargado de historia y de tradición, que con el paso de los años perdurá.
 

Los instrumentos típicos de la música Gnawa son el Guembri (Laúd de cuerda de percusión), las Qraqeb (sus famosas castañuelas metálicas) y los bidones (tambores), todo ello, acomopañado de su típico baile.

Sin duda os recomendamos esta visita!! 


domingo, 5 de octubre de 2014

La fiesta del Cordero


Hoy es un día especial en Marruecos, ya que celebramos la gran Fiesta del Cordero, conocida como "Aid Al Adha" o "Aid Kbir".

Esta fiesta se celebra cada año en el décimo día del mes de Dhul Hiyya, siendo el último día del calendario Lunar Islámico. Esta fiesta se celebra como recuerdo al sacrificio de Abraham, que estuvo apunto de sacrificar a su hijo Ismael, cuando Díos ordenó que en su lugar, se sacrificase un cordero.

La fiesta empieza en la mezquita a primera hora de la mañana donde acuden a oir el "Jotba", el discurso de Imam antes de la oración matinal y el sacrificio del cordero. El sacrificio de un animal antes de comerlo se llama halal, un hecho permitido para la religión musulmana. La fiesta dura dos días, coicidiendo con el hecho de que muchos peregrinos acuden a la Meca para cumplir con uno de los preceptos islámicos.

Durante estos días, de fiesta, se reunen todas las famílias además de ofrecer a los niños ropa nueva. Incluso se les suele regalar a los más pobres el cordero, ya que es un costo que muchos no pueden asumir.

Este celebración, tiene la misma importancia para los Musulmanes que la Navidad para los Cristianos. Un hecho de sentimiento religioso, familiar, donde todo el mundo se felicita.

Durante los días anteriores, por las calles de todas las ciudades de Marruecos, podemos ver a los Musulmanes como transportan sus corderos en carretillas por las calles y como las mujeres realizarn sus dulces para este gran día.



Feliz día del Cordero a todos!